Mauricio Barría Jara fue distinguido en reconocimiento a su trayectoria y a su contribución al desarrollo artístico, cultural y académico del país.
Por: SONORA.media
El pasado 1 de septiembre, el director de programación de SONORA.media, Mauricio Barría, fue distinguido como nuevo miembro de la Academia Chilena de Bellas Artes en el área de Artes de la Representación y Audiovisual, por su destacada trayectoria y valiosa contribución al desarrollo artístico, cultural y académico de Chile.
En la ceremonia, realizada en el Salón de Honor del Instituto de Chile, se destacó que este reconocimiento releva el trabajo de artistas, investigadores y académicos que, desde diversos ámbitos de la creación, la reflexión y la difusión, contribuyen de manera activa a los objetivos de la Academia y al patrimonio intelectual del país. Este es el caso de Mauricio Barría y de los otros tres distinguidos: Paula Tapia, intérprete, académica e investigadora en danza; Javier Ibacache, crítico y programador de artes escénicas, y David Vera-Meiggs, crítico de cine, documentalista, realizador y académico.
En ese contexto, Barría —quien es académico del Departamento de Teatro de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile (Detuch)— señaló al sitio web de dicha facultad que recibe este nombramiento con orgullo y felicidad, pues «es un reconocimiento a mi trayectoria tanto como investigador, creador y formador de muchas generaciones de estudiantes de Actuación y Diseño teatral. Sobre todo, siento un enorme agradecimiento por este nombramiento, especialmente porque quienes lo hace son miembros destacadísimos del mundo del arte en general y de las artes escénicas en particular», destacó.
El director de programación de SONORA.media enfatizó se siente muy responsable de esta distintción, ya que «el Instituto de Chile, de donde es parte la Academia de Bellas Artes, es ese tipo de institución republicana que reconoce la importancia de la labor y el lugar de las artes en el desarrollo de nuestro país», dijo Barría, y añadió: «(…) instituciones como esta, ya sea por su prestigio y por los objetivos que la hicieron nacer, se defienden cuestiones que pudieran parecer de perogrullo: que la actividad artistística es un trabajo y como tal debe ser remunerado, que genera valor social y que indudablemente contribuye al desarrollo de la felicidad de los ciudadanos. Que el acceso y disfrute del arte es sin duda un derecho, así como es la posibilidad de producirlo bajo condiciones dignas», cerró.
Más sobre Mauricio Barría
Es dramaturgo e investigador de teatro y performance, con un Doctorado en Filosofía con mención en Estética y Teoría del Arte de esa misma casa de estudios. Su obra como dramaturgo ha indagado siempre en los vínculos entre la palabra y la sonoridad, desplazándose en el último tiempo hacia formatos de radioteatro y arte sonoro para espacios públicos,
Entre sus últimas realizaciones destacan Echo (2010), obra en formato de audioguía realizada para el MNBA; KafCage para Mall (2015), junto con el artista sonoro Rainer Krause; RadioMigrante (2016), docuficción sobre la vida de ciudadanos migrantes; y AppRecuerdos (2017), audiorrecorrido sobre relatos de memorias co-realizado con Rimini Protokoll. A estas se suman el documental sonoro De Luanda a Lumbanga (2021), sobre afrodescendientes de Arica y Parinacota; Decolonial Gaze: capítulo 1: el salitre (2023), coproducción de Kampnagel de Hamburgo y Fitam; y el proyecto «51. Tres piezas sonoras para experimentar sitios de memoria» (CREART), ganador en 2024 y actualmente en presentándose en la Casa de Memoria José Domingo Cañas y ex Clínica Santa Lucía.
Conoce más de su obra en SONORA.media, productora de contenidos sonoros formada por Mauricio Barría y Raúl Rodríguez en 2021, como un espacio que apuesta por el podcast como industria creativa y cultural, a través de historias que buscan cautivar a las y los oyentes.

